La adecuada higiene y conservación de los alimentos es muy importante para evitar futuros problemas de salud. Por eso, más allá de mantener una buena higiene en la cocina, lavar los alimentos y desinfectarlos de forma correcta es fundamental. Esto sirve además para mantener todas las propiedades nutritivas de los mismos. Como una de las mejores empresas distribuidoras de productos de limpieza, somos conscientes de las dudas que existen en torno a la desinfección de alimentos, qué productos utilizar y cómo hacerlo adecuadamente. Teniendo todo esto en mente, nos centramos en esta ocasión en la lejía alimentaria y explicamos cómo utilizar este producto de limpieza, a continuación.

Un producto para desinfectar los alimentos

La lejía alimentaria es un producto de limpieza apto para la desinfección del agua de bebida, frutas y verduras. Es clave lavar y desinfectar a conciencia los alimentos, en especial los más frescos como las verduras, las hortalizas y las frutas, que se consumen normalmente en ensaladas y en su forma cruda. Se trata de alimentos que no implican en muchos casos una cocción previa, por lo que, utilizando la lejía alimentaria, eliminamos todos aquellos microorganismos que pueden llevar a riesgo de contaminación de la comida.

Utilizar un producto de calidad y específico para esta función es muy importante, así como usarlo de forma adecuada. Aunque este tipo de lejía alimentaria puede usarse para desinfectar alimentos, su uso va mucho más allá, puesto que también ofrece una acción higienizante para la limpieza de paredes, suelos, sanitarios, así como para el blanqueo de textiles sin rotura. En ningún caso debemos confundirla con la lejía que utilizamos habitualmente para desinfectar el hogar, puesto que esta última podría dañar y contaminar la comida, llegando a ser un riesgo para nuestra salud.

Pasos para lavar y desinfectar los alimentos con lejía alimentaria

  1. Lavar los alimentos, eliminando las partes más sucias, que están en mal estado o descoloridas, utilizando para ello un chorro de agua fuerte.
  2. Colocar las hortalizas a remojo en la solución desinfectante, mezclando para ello la lejía alimentaria con agua. Lo habitual es diluir media cucharadita de lejía en litro y medio de agua limpia, que debe estar a unos 20 o 25 ºC de temperatura. De todas formas, es importante leer y aplicar las indicaciones del fabricante. Una vez introducidas las frutas y verduras en la solución, se dejan durante unos 5 minutos en remojo, removiendo de vez en cuando, para después retirarlas y aclarar con abundante agua.
  3. Las verduras y hortalizas ya están desinfectadas, por lo que el siguiente paso es evitar la contaminación a través de los utensilios de cocina que utilizamos para cortar, trocear y mezclar los alimentos. Así, desinfectamos también todos los utensilios, utilizando la misma solución de lejía alimentaria, pero en esta ocasión impregnada en bayetas o paños de cocina.

En Prodiklim, como una de las empresas distribuidoras de productos de limpieza de referencia, creemos que con toda esta información ya tienes todas las claves sobre el uso de la lejía alimentaria y los pasos a seguir para desinfectar correctamente los alimentos.