Como especialistas en productos de limpieza profesional queremos dedicar este nuevo post del blog a repasar aquellos componentes que bajo ningún concepto se pueden mezclar. Date cuenta de que estamos hablando de productos químicos que, en contacto unos con otros, pueden provocar reacciones muy peligrosas. 

Además de las medidas de precaución debidas como mantener estos productos alejados de los más pequeños y de las mascotas, cerrar bien los envases y utilizar guantes y mascarilla al usar algunos de ellos, hay otra cosa clave a tener en cuenta: cuáles se pueden combinar y cuáles no. 

Mezclas que NO podemos hacer

  • Lejía con amoniaco: son dos de los productos más demandados por los clientes de Prodiklim pero nunca pueden ser utilizados a la vez. Los vapores que emanan cuando entran en contacto entre sí pueden ser gravemente nocivos a nivel respiratorio. De hecho, lo mejor es que la lejía no se mezcle con ningún otro producto de limpieza.

  • Lejía y vinagre: ambos son sustancias desinfectantes. Al mezclarse se producen unos vapores que pueden generar graves quemaduras en los ojos.

  • Lejía con alcohol en gel: la combinación de ambos químicos genera cloroformo y ácido muriático, compuestos que pueden provocar daños en el sistema nervioso, pulmones, riñones, hígado, ojos y piel. También provocar náuseas y mareos.

  • Vinagre con bicarbonato de sodio: el vinagre es ácido y el bicarbonato alcalino. Por eso, al mezclarlos se neutralizan y su poder limpiador desaparece. Además, si se mezclan en el mismo recipiente puede producirse una explosión.

  • Vinagre con agua oxigenada: aunque el ácido peracético (agua oxigenada) se utiliza como desinfectante, mezclado con vinagre puede ocasionar picor de ojos y dañar la nariz, la garganta, los pulmones y la piel.

  • Productos de marcas diferentes: cada marca utiliza unos componentes distintos que mezclados pueden provocar una peligrosa reacción.

  • ​Diferentes desatascadores para las cañerías: si tienes desatascadores líquidos de marcas diferentes nunca los mezcles con la idea de obtener una mezcla más potente. Cada fórmula es independiente y, aunque puedan parecer iguales, sus componentes pueden variar en función de la marca.